miércoles, 23 de octubre de 2013

GRAND THEF AUTO V (Mejor videojuego 2013)

Grand Theft Auto V

Plataforma:
PlayStation 3
También para:
X360
Disponible en:
Tiendas y PSNetwork / Cómpralo por solo 64,95 €
Desarrollador:
RockStar Games
Distribuidor:
Género:
Acción, Shooter, Aventura (Moderno)
Jugadores:
1-16 (Competitivo: GTA online / Cooperativo: GTA online)
Duración:
35-80 horas
Idioma:
Textos: Español, Voces: Inglés
Lanzamiento:
17 de septiembre de 2013 (Pegi: +18)


  • El más esperado. Tanto que los comercios españoles han sido incapaces de respetar su fecha de salida oficial. GTA vuelve con una nueva entrega numerada tras cinco años de trabajo al más alto nivel que culminan en el que es, sin paliativos, el mejor juego de la presente generación y sandbox definitivo. Roba, extorsiona, secuestra, trafica, asesina. Vive al límite. Pero nunca, nunca cabrees a Trevor.

Todo crimen, ningún castigo

10/10, Obra Maestra. Y aún así GTA V no es el juego perfecto. Ninguno lo consigue. Pero si hubiera que escoger un solo y único videojuego como compra segura de toda esta generación, ése sería éste; Grand Theft Auto V consigue ser el GTA más completo, profundo, variado, amplio y divertido de toda la serie. Alimentado por una ambición salvaje, además. Un logro que impresiona menos viniendo de Rockstar. Es lo que se espera de ellos conociendo su nivel de autoexigencia, talento y determinación, los más de cinco años de duro desarrollo y el presupuesto récord que esta super producción ha manejado. Es complicado, imposible, encontrar un videojuego que transmita esta sensación de trabajo bien hecho a todos sus niveles y apartados. La diferencia está en el concepto mismo de GTA V, que poco tiene que ver con el de cualquier videojuego del catálogo actual, incluidos los superventas del momento. Muy pocas productoras y editoras pueden permitírselo. Oblivion, Skyrim, Fallout 3, Mass Effect, Dragon Age, BioShock, GTA IV. Grand Theft Auto V pasa por encima de los mejores multiplataforma de la presente generación de consolas. Y lo hace aplicando una única regla: que el jugador no cese de encontrar motivaciones, una tras otra, para seguir invirtiendo horas en este mundo virtual. Y por supuesto, que se divierta en ello, muy mucho.

Grand Theft Auto V (360) Captura de pantalla
Una reflexión. ¿Qué se puede mejorar? A partir de la autocrítica hacia GTA IV, el videojuego con calificaciones más altas de la prensa en la actual generación, V encuentra un extraordinario punto de partida. Y desde ahí, todo Rockstar ha aportado para crecer. Red Dead Redemption con los entornos, flora y fauna. Midnight Club con modificaciones y conducción de vehículos. Max Payne 3 en la intensidad y espectacularidad de sus tiroteos. GTA IV con la propia Liberty City, su pálpito de ciudad viva y otros avances bien asentados, además de desprenderse de ese toque sobrio, solemne y encorsetado de guión y personajes. Y por supuesto, San Andreas, el alabado San Andreas, del que se le puede considerar sucesor espiritual: sátira, humor negro, sexo, toque desenfadado, personajes carismáticos, sí, pero también con una apabullante cantidad y variedad de actividades a realizar, una sólida historia principal complementada con misiones secundarias y múltiples minijuegos, personalización, economía y gestión, otros secretos. Y marca de la casa, una banda sonora que invita al placer de conducir, sin más, hacia la puesta de este sol californiano que brilla en Los Santos, estado de San Andreas, siendo reconfortante como pocos productos han logrado en la historia de este sector.

Grand Theft Auto V (360) Captura de pantalla
Triunvirato de malhechores
El giro más destacable que aporta GTA V a la serie se encuentra en controlar a una banda de atracadores con tres ladrones protagonistas. El trío formado por Michael, Franklin y Trevor, con todo lo que ello supone. Especialmente en el control, con el cambio dinámico de personaje en tiempo real dentro y fuera de las misiones. También respecto a la narrativa, desarrollando sus radicalmente diferentes personalidades, motivaciones, relaciones e historias por separado pero teniendo presente que forman parte de un entramado común. Michael, con influencias de Tony Soprano, cuarentón, padre de familia disfuncional, y chivato del FBI reconvertido a testigo protegido, multimillonario, criminal retirado y hastiado, busca dar rienda suelta a la bestia que ha soterrado y le ha abocado a una vida miserable y depresiva. Franklin, que por momentos tiene destellos y recuerda a CJ, mataría por tener su gran oportunidad para abandonar los trapicheos, timos y menudeo a los que está abocado en un barrio rodeado de homies y niggas incapaces de pensar a lo grande. La tendrá, y la aprovechará. Y por último, Trevor, CEO de Philips Enterprises como le gusta remarcar, es un guarro, inestable, imprevisible, politoxicómano, bipolar, con tendencias homicidas y lleva años inmerso en una espiral autodestructiva que para su suerte parece no culminar nunca. Pero tras esa fachada de maníaco sociópata, se esconde una mente criminal tremendamente calculadora -su boca escupe algunas de las frases más memorables de todo GTA-, con las ideas claras, capaz de convertirse en el rey del condado de Blaine, tierra de laboratorios de metanfetamina, plantaciones de marihuana y prostitutas, con 150.000 dólares en el bolsillo nada más empezar el juego. Los tres se acabarán encontrando, accidentalmente o tras una ardua búsqueda, es algo que el guión resuelve y conecta bien. Y se toma su tiempo. No controlaremos al trío al completo hasta aproximadamente las 8 horas de juego. Todo ello arrancando en forma de flashback. Con una mirada al pasado, al año 2003. A un golpe que acabó mal y que supone el inicio más vibrante de toda la saga.

Grand Theft Auto V (360) Captura de pantalla
De golpe en golpe
El camino al clímax, al final de GTA V, se flexibiliza y se construye a base de un in crescendo de golpes y robos en diferentes objetivos de máxima seguridad. Estos golpes son un nuevo concepto de macro-misión que requiere sacar adelante pequeñas misiones de preparación antes de llevarse a cabo. Estudio del lugar -fotografías, planos- elección del plan -siempre proponen dos, rejugables, sigiloso o contundente-, conseguir, robar o comprar el material necesario, subcontratar cómplices, colocar vehículos de huída y finalmente ejecutarlos en forma de las misiones más largas y completas que GTA ha podido ver. Entre los golpes, el jugador elige el cómo y cuándo, se intercalan misiones específicas a cada personaje de amigos, familia, secundarios afines, divertimentos o misiones, tareas y trabajos concretos de cada uno de los tres personajes, y en todo momento se da la opción a dedicarse a explorar el mapa por tierra, mar o aire, completar actividades, invertir tiempo en minijuegos, llamar al móvil de los amigos, navegar por Internet, tatuarse, vestirse con nuevas prendas, cortes de pelo o barba. Y básicamente, hacer el gamba a voluntad.

Grand Theft Auto V (360) Captura de pantalla
Es tu tiempo, tú decides cómo invertirlo
Y es que en GTA V, entre golpe y golpe hay multitud de posibiliades; contrabando, ayudante de paparazzi, drogarse y fliparlo con las alucinaciones, masacrar oleadas de pandilleros, policías o militares, cazar animales salvajes, robar objetos íntimos a famosos, conducir una grúa y remolcar coches mal aparcados, abatir ilegales en la Patrulla Civil de Fronteras, ver la tele, ir al cine, de copas, de strippers -con el incentivo de poder meter mano en el baile privado- o como no podía ser de otra forma, sexo con prostitutas, salto BASE en paracaídas, acabar de productor asociado en Vinewood, jugar al golf, tenis o practicar yoga, medirse en triatlón a vigoréxicas, dar clases en la escuela de vuelo, disputar carreras ilegales -con coches a lo MC, motos de agua, todoterreno o bicis-, convertirse en asesino a sueldo al servicio de los índices bursátiles, echar unos dardos, practicar en la galería de tiro de Ammu-Nation, trabajar de taxista, de caza recompensas, ir al psiquiatra, comprar propiedades o negocios y vivir de las rentas, invertir en bolsa, navegar en velero, en submarino y explorar el fondo marítimo buscando residuos radiactivos, hasta comprarnos un tanque RHINO por Internet en tres clicks, pasear y rastrear con nuestro perro Chop, recoger piezas de naves alienígenas o submarinos, buscar paquetes y notas escondidas, hacer acrobacias en coche y avión, hasta asaltar una fortificada base militar. Y eso sin contar eventos aleatorios como secuestrar furgones blindados, recoger autoestopistas, borrachos o parejitas que buscan el motel más cercano, robar cajeros automáticos o por contra impedir atracos o robos de vehículos. El espíritu de San Andreas sigue vivo. Lástima haber perdido el gimnasio y la posibilidad de convertir a nuestro personaje en obeso mórbido a base de hamburguesas.

Grand Theft Auto V (360) Captura de pantalla

Los golpes son la gran estrella de la historia, los momentos cumbre de todo o nada.
En el guión vamos a encontrar influencias de películas y series como Heat, The Italian Job, Breaking Bad, Los Soprano, Ocean’s Eleven, Reservoir Dogs, Sospechosos Habituales, Un Golpe Maestro y hasta Una Terapia Peligrosa o la segunda temporada de The Wire, entre otros. Hay más, desde luego. GTA siempre ha sido un crisol de cultura urbana y aquí Los Santos hace de catalizador. Todos prestan algo a la trama, que no sólo va de robar bancos. Como era de esperar el libreto se complica con un conflicto de alto nivel entre agencias gubernamentales -las propias versiones Rockstar de FBI y CIA-, la irrupción de las compañías militares privadas -Merryweather como la infame Blackwater-, narcos de diversa índole, traficantes de armas y algo de mafia china, aunque este GTA presta poca atención al crimen organizado tradicional, basculando más hacia los trapicheos de los guetos afroamericanos y bandas en decadencia comparados a su auge en San Andreas. También aparecerán otros poderes fácticos por cuya voluntad, y mayormente necesidad, nos veremos envueltos en golpes que nos llevarán a escenarios como los más que previsibles banco y joyería -ya mostrados-, apenas la punta del iceberg de los que veremos en las 35-38 horas que nos ha llevado completar únicamente las 74 misiones principales de GTA V.

Grand Theft Auto V (PS3) Captura de pantalla

Los Santos, estado de San Andreas
Como siempre, uno de los mayores triunfos de Rockstar reside en la creación del entorno de juego, un proceso que ha evolucionado a marchas forzadas desde el nacimiento de Grand Theft Auto y el salto a la tercera dimensión con GTA III. Hasta ese momento, el juego de DMA tenía detalle en la forma que construía la ciudad desde esa perspectiva cenital, pero con la tercera entrega la ciudad no sólo mantenía y aumentaba el grado de detalle, también lograba una personalidad, una experiencia completamente distinta, que nos permitía conducir por las calles por el mero placer de hacerlo. A partir de ese momento, conseguir una gran autenticidad para cada una de las ciudades del universo GTA pasó a ser una de las prioridades del equipo, superándose en cada entrega hasta llegar a este Los Santos, que se corona como el cénit de la trayectoria del estudio. Si existe algún elemento en el que GTA IV sobresalió sin discusión es en su ambientación. La forma en la que el skyline de Liberty City se iba dibujando en el horizonte mientras veíamos el atardecer conduciendo por uno de los grandes puentes de la ciudad, o el realismo de las calles, con sus tiendas, sus oficinas y negocios, daban a la ciudad de Niko Bellic una poderosa ambientación. Tenían un listón muy alto que superar con este Los Santos, tanto por GTA IV como por el hecho de regresar al escenario de GTA San Andreas, el sandbox más variado, amplio y rico en actividades de la saga. El gran triunfo de GTA V es haber superado a ambos, el ofrecer una ambientación superior sin renunciar por ello a la variedad de posibilidades, gracias a un mundo enorme, variado y a una escala nunca vista.
Grand Theft Auto V (360) Captura de pantalla
Todo comienza en la propia Los Santos. Dan Houser presumía de la cantidad de horas invertidas en la documentación de Los Ángeles y sus alrededores, meses de trabajo de campo plasmado en cientos de miles de fotografías y más de un centenar de horas de vídeo. El resultado de esa obsesión por el detalle ha sido la ciudad más viva y parecida al reflejo real que se haya visto en la historia del videojuego. Para cualquiera que haya estado en Los Ángeles será una sorpresa descubrir la exactitud con la que la ciudad está plasmada: esas calles anchas de edificios bajos que definen muchos de los barrios de la urbe, los cambios bruscos de ambiente que se pueden encontrar con tan solo cruzar una esquina, el brutal contraste de una ciudad en donde comparten espacio los más ricos y famosos con los más pobres y miserables, mezclados pero no revueltos. No hay dos calles iguales, no hay zonas que se hayan recreado por el camino fácil, ni se han buscado atajos. Cada calle tiene su personalidad, un elemento definitorio. Puede ser un grafiti, único y recreado siempre con mimo, puede ser un edificio, o la forma en que la calle serpentea, sube o baja en función de las necesidades que impone un terreno que siempre parece natural.
Grand Theft Auto V (PS3) Captura de pantalla
Sólo la arquitectura es un espectáculo; la variedad de estilos en las casas refleja bien la heterogeneidad del diseño de la ciudad angelina, caracterizada por albergar apartamentos y edificios de los más diversos estilos, siempre esclavos de los caprichos de sus dueños o de sus famosos arquitectos. Desde los grandes rascacielos del centro financiero a las elegantes mansiones de estilo europeo en Vinewood, de las casas modernistas en primera línea de Santa Mónica a los miserables adosados con jardín que forman parte de algunos de los barrios y guetos más peligrosos de la ciudad. Ningún GTA ha conseguido recrear con tanta exactitud la ciudad en la que se basa, y desde luego ningún juego nos ha dado tanta libertad para explorarla.
Grand Theft Auto V (360) Captura de pantalla
Los Santos reclama constantemente nuestra atención, nos cautiva con sus vistas y nos sorprende con sus brutales cambios de ritmo. Podemos salir de una calle normal y corriente y encontrarnos de bruces con el mar y una zona costera enorme, llena de vida, un lugar que invita a coger una bicicleta sólo para pasear, para disfrutar de una luz ambiental que refleja la calidez de California. Y cuando nos cansemos de pedalear, un mar con el agua más realista que hayamos visto, creada desde cero y que refleja oleaje volumétrico y espuma dinámica, nos invita a surcar su superficie con algunos de los vehículos marítimos con los que podemos navegar. Siempre hay una vista impactante dispuesta a recompensar nuestra curiosidad y voluntad de exploración, todo gracias a esa insuperable atención por el detalle y a una representación gráfica que se permite lujos como una fantástica iluminación ambiental o unas aguas con un comportamiento físico que invita a la zambullida.
Grand Theft Auto V (360) Captura de pantalla
Y todo esto es solo Los Santos, no estamos hablando de la totalidad del mapa del juego, ni siquiera de la mitad -calculamos que representa un 35%-. Los Santos es enorme, pero es sólo una parte del monumental estado de San Andreas que se nos presenta aquí. Cuando completamos la primera parte del juego y hemos podido ver muchos de los ambientes que forman el puzle de la gran ciudad, se nos ofrece un nuevo y radical giro: junto a la irrupción de Trevor, el condado de Blaine, un universo aparte del ambiente urbano en el que nos hemos movido. Parajes desérticos, vida animal salvaje -ciervos, jabalíes, coyotes, pumas..-, frondosa vegetación heredada de RDR, los dos riachuelos que nacen del lago Alamo Sea, la Bahía del Paleto o sus playas; todo ello rodeado por rocosas montañas coronadas por el pico del Monte Chiliad, micromundos cuya conquista a pie nos llevará un tiempo considerable. El desierto, Sandy Shores, es lugar de asentamiento de caravanas, casas prefabricadas y zonas rurales, con habitantes que ejemplifican todos los prejuicios despectivos más radicales de la américa profunda y su ‘white trash’. Y a su vez da el relevo a áreas verdes que salpican un terreno inmenso, de arboledas, césped, arbustos y flora diversa, repletas de actividades y posibilidades. Imponente, al noroeste, se alza la base militar de Fort Zancudo, uno de los secretos avanzados que esconde V.
Grand Theft Auto V (360) Captura de pantalla
No es casualidad que sea en este escenario cuando podemos empezar a volar por primera vez. Desde el aire, con las casas convertidas en puntos, el espacio se sigue antojando enorme e imponente. Las montañas se convierten en grandes colosos que sobrepasamos con cuidado y las distancias siguen siendo considerables a pesar de contar con un vehículo aéreo. La climatología dinámica regala en los cielos estampas bucólicas; más allá de los atardeceres, un amanecer cubierto de nubes, una lluvia intensa en plena noche iluminada por relámpagos, o una tormenta de nieve en forma de ventisca que zarandeará el avión y lo hará inestable. Precisamente estos medios de transporte capaces de recorrer grandes distancias en poco tiempo pueden llevarnos a engaño, a pensar que ese espacio masivo que nos prometía Rockstar -dentro de este mapa caben Red Dead Redemption, San Andreas y Grand Theft Auto IV- no lo es tanto en comparación con otros sandbox. Pero ni Red Dead Redemption ni Skyrim tienen aviones o coches de gran cilindrada para recorrerlos y el desplazamiento en ellos es más lento, pudiendo transmitir que son superiores en extensión cuando no es así. El mapa de GTA V es un espacio masivo, un auténtico y vasto triunfo, técnico, artístico e inmersivo, que queda como uno de los grandes logros de esta generación.
Grand Theft Auto V (PS3) Captura de pantalla

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